Siento como todo vuelve a su sitio. Bueno, algunas cosas solo siguen en su sitio, porque nunca quité de enmedio su cepillo de dientes.

Quiero decir dentro de mí.

Es como si después de una catástrofe ecológica el ecosistema de mi cuerpo-mente volviera a equilibrarse. Y los pajarillos cantan y las nubes se levantan, y tengo ilusión y ganas y hasta me apetece pensar en la mudanza y discutir por los cuadros y las cortinas.

En este lado del planeta todo es de mi color favorito. En las antípodas ya es otro tema...

Pero hoy vivo aquí. Hoy estoy disfrutando de este "aquí y ahora".